sábado, 30 de mayo de 2009

Feo, fuerte y formal

Por fin!!!! Ya empecé a ver Los Soprano de una vez por todas y la verdad es que no me decepciona nada.

Otro estilo distinto a la saga de El Padrino y a Uno de los nuestros pero muy bien definido en el tema del crimen organizado.

El personaje de Tony está, además, humanizado a pesar de toda su brutalidad (la escena de los patos es de lo más cómico).


Magnífico vídeo promocional de Los Soprano para la cadena FOX.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Veranito solucionado

Pues sí, señores. Ya tengo prácticas para el verano (de becario, claro está) y eso significa que hasta octubre ya tengo la vida más o menos organizada, más allá hay monstruos... (como ponía en los mapas antiguos).

También tengo cerradito lo del viaje a Portugal: Covilhà, Lisboa, Cascais y Aveiro. Todo ello en 6 días que espero sean la repanocha. Es la tercera vez que vuelvo al país vecino y esto es porque me sorprendió gratamente la primera vez que fui. Esta vez saldremos un poquito de la capital para ver cómo es la Portugal de verdad.

Cuando vuelva os comento cómo conducen los portugueses y qué me dijo Cristiano Ronaldo cuando le propuse que se dajara de tonterías y se viniera al Madrid.

Un abrazo.

viernes, 15 de mayo de 2009

El largo halloween

Estos días he realizado un ejercicio de regreso a la adolescencia (hay quien dice por ahí que nunca salí) de la mano de un cómic de Batman, mi personaje de tebeo favorito.

Y todo gracias a las películas de Nolan que me han traído de vuelta al hombre murciélago después de los despropósitos logrados con Batman forever y Batman y Robin. A las dos primeras las quito del saco porque me gustan en cierta manera. La oscuridad de Burton casa bastante bien con Gotham, aunque por lo que he estado leyendo ni siquiera se miró por encima el cómic.

La novela gráfica (que se llama así porque es más cara que un tebeo) es sublime. Mezcla a los villanos de toda la vida con gángsters de Mario Puzo y por el medio mete a un asesino, a lo Agatha Christie, que no es más que la excusa para vertebrar toda la historia.

Pues bien, terminas de leerla y te quedas como después del capítulo semanal de Perdidos... ¡más por favor!

Así es que me he puesto a indagar y por lo visto tiene una segunda parte titulada Victoria oscura guionizada y tintada por estos dos cracks de las viñetas que son Jeph Loeb y Tim Sale.

Menos mal que tengo una novia super-salá que me la va a regalar para mi cumple.

Nooooooooo!!!

Pero, ¡por amor de dios! ¡¿Qué hace Sylar con orejas de elfo y un pijama interestelar?! ¡¿Estamos locos, o qué?!

Puede que sea bueno para su carrera, pero para el personaje de Héroes es una aunténtica faena. No he visto la peli y no puedo decir si está bien o está mal, aunque a día de hoy y viendo esta imagen sólo puedo decir que entre esto y SPOILER----> y su idilio con la "rayos" en la serie... para mi Sylar a caído bajo (no tanto como Nathan Petrelli), muy bajo.

Todavía hay que ver la peli y veremos a ver si tengo que retractarme de lo dicho. (¿¿un Spock psicópata??, no lo creo...)

domingo, 3 de mayo de 2009

Que el trazo se quede...

... y si puede ser que se quede en todos lo medios posibles mejor todavía.

Aquí os dejo un vídeo (25 cuadros por segundo, ¡¡qué maravilla!!) que le he hecho a mi padre con lo más destacado de su obra pictórica.



Así es que ya sabéis... si no se os ocurre nada para regalar el día de la madre o cualquier otra fecha señalada y os sobran unos eurillos (nada es gratis en esta vida, señores) adquieran una de estas "miradas de existencia" y que el trazo se quede colgado en una de vuestras paredes.

Tenéis más cuadros en el enlace a la página web que aparece a la derecha.

sábado, 4 de abril de 2009

Si John Wayne es el "vaquero", Río Bravo es la película

Estos días podemos ver en nuestros televisores una nueva campaña de coca-cola, en la que un anciano de 102 años va a visitar a un bebé recién nacido y le aconseja acerca de la vida. Además del sentimentalismo que se sustrae del anuncio, el centenario señor concluye su “clase” sobre la vida diciendo a la niña que lo único que no le va a gustar es que le va a parecer demasiado corta. Pues eso mismo es lo que nos pasa al terminar de ver Río Bravo.

De la misma manera que ocurre con los buenos libros, el impresionante western de Howard Hawks se nos hace corto, y cuando sus 136 minutos de metraje concluyen nos quedamos con las ganas de que otro forajido rompa el orden que el sheriff, Frank T (John Wayne), guarda en el condado de Presidio para seguir disfrutando de sus aventuras.

Si existe alguna fórmula mágica que combine personajes, trama y golpes de efecto, Hawks dio con ella para crear esta obra maestra. Es cierto que los personajes de sus películas no hablan mucho, pero cuando lo hacen es para decir algo interesante. Por ello no escuchamos al primer personaje hasta que han transcurrido más de cuatro minutos de película, y ya conocemos al malo (Claude Akins), al bueno (John Wayne, por supuesto) y al amigo borracho del bueno (Dean Martin).

La trama es sencilla: el bien contra el mal, el primero en clara desventaja y el segundo con todo a su favor; “ellos son más de cuarenta y lo único que les importa es ganar su jornal”, dice el sheriff a un amigo que le ofrece su ayuda. Las fuerzas del bien se completan con un viejo tullido (Walter Brennan) con el que nos reiremos bastante, gracias en buena parte al doblaje, y un joven engreído (Ricky Nelson) que se les unirá en el último momento. Este último no entró en el reparto al azar; Ricky Nelson era una joven estrella de la canción, y en este film comparte un maravilloso número con Dean Martin que despliega sus dotes para el canto en una escena cargada de compañerismo.

En el aspecto técnico lo más destacable es que, como en la mayoría del cine clásico, la cámara desaparece y ello contribuye a sumergir al espectador en la historia. Quizá en los momentos en los que el borracho lo está pasando mal por culpa de su rehabilitación, Hawks se concentra en él y deja un poco de lado la historia, pero la lucha interna de este personaje lo merece sin lugar a dudas.

El largometraje es una ópera magna de este género que ensalza, aún más si cabe, a John Wayne como el vaquero por excelencia y lo único que puedo lamentar tras haber visto este film es no haber disfrutado de él en mi niñez.

viernes, 3 de abril de 2009

Cinefileando

Aprovecho para actualizar el blog con unas críticas que estoy haciendo sobres las películas que me gustan.

A ver si alguna sirve para que os veáis la peli en cuestión.

El pez guerrero de Tulsa

Hay personas que están locas porque están enfermas, y también hay individuos a los que se les trata como si estuvieran locos, aunque su mal no radica en una enfermedad, sino en haber nacido en el momento o en el lugar equivocado. Y esa desubicación unida a que los demás les traten como si estuvieran chalados puede llevar a la locura. Algo así es lo que dice el padre de Rusty (Dennis Hopper) cuando éste último confiesa que de mayor quiere parecerse a su hermano, el Chico de la Moto (Mickey Rourke).
En el acuario de Tulsa las cosas ya no son como solían ser. La droga ha acabado con las pandillas y, sin pandillas, Rusty (Matt Dillon) no puede llegar a ser la viva imagen de su hermano, que se ganó la fama en su día al convertirse en el líder de todas las bandas del barrio industrial. Coppolla nos muestra de manera sensacional los acontecimientos desde el punto de vista del Chico de la Moto que, como nosotros, sólo puede ver en blanco y negro y de vez en cuando se vuelve sordo, justo en el momento en que su “percepción” de las cosas se agudiza y queda ensimismado en sus propios pensamientos.

Sabemos que el Chico de la Moto ha salido del acuario para ver lo que hay fuera; su problema es que ha caído en otro acuario y no ha podido llegar a ver el océano. Así es que vuelve para caer derrotado, o quizá para animar a su hermano a que salga de allí y haga lo que él nunca fue capaz de hacer. De esto último nos damos cuenta en la escena de la tienda de mascotas, cuando él se sacrifica por el pez al que aún le quedan fuerzas para nadar hasta el mar.

Durante todo el film se nos deja ver que algo va a pasar y su llegada es inexorable, igual que el paso del tiempo que vemos en bastantes primeros planos. Incluso el dueño de los billares nos da una charla acerca del tiempo y de cómo se nos va escapando de las manos, a la vez que nos hacemos conscientes de los pocos veranos que nos quedan antes de nuestra cita con los gusanos. Esta tensión está presente durante toda la cinta con los marcados planos picados y contrapicados que se unen a los efectos de humo y luz que ayudan a crear, muy bien, por cierto, una atmósfera inquietante para el espectador.

En el final se nos muestran los ingredientes necesarios para crear un mito. Una injusticia, un personaje carismático y un sacrificio. Esos mitos a los que es tan aficionado el Chico de la Moto sin saber que acabará por convertirse en uno de ellos. La ley de la calle es sin duda uno de esos largometrajes que nos hacen reflexionar sobre la “tragedia” de los “chicos malos” y las consecuencias en sus propias vidas.


viernes, 19 de diciembre de 2008

¡¡¡APROBADO!!!

Lejos de languidecer bajo el láudano de la letárgica alquería de Morfeo, me levanté lentamente del lecho a las 7, limpié mis legañas y me largué, cual vulgar ladrón, iluminado por la luna al lugar del que luego levaría el ancla intranquilo hacia la boca del lobo.

Las luces del alba lamían ya el cielo al colocarme al lado del lacónico aunque leal y ladino profesor de autoescuela, José Luis, mientras el delegado de la DGT, colocado a mis espaldas, articulaba las palabras que nos lanzaban a circular por entre las líneas que lindaban el laberíntico dédalo salmantino.

Con celo logré adelantar, señalizar y colocar el vehículo al lado de la calzada, salvando así el análisis lento y molesto que se lucraba con mi canguelo y librándome de la lacra de ser un lastre encarcelado en las chanclas de un "Labordeta" sin automóvil.


Hoy rindo tributo a la letra L.

jueves, 18 de diciembre de 2008

A ver si Papá Noel me trae una L

Mañana es el gran día...

Quedan exactamente unas pocas horas para que me examine del carné. A la derecha podéis ver una cuenta atrás que os dice cuanto queda. Bueno, en realidad no sé cuantas horas son exactamente, porque yo mañana tengo que estar a las 8.15h donde nos examinan pero puede que no me toque hasta las 8 de la tarde. Cosas de la crisis.
Han jubilado a tres examinadores y sólo han contratado a uno. A eso lo llamo yo eficiencia administrativa. Seguro que este año los presupuestos les salen genial (con dos sueldos menos, no te jode...).

A pesar de las trabas, iré todo lo relajado que pueda, poniendo especial cuidado en los "dobles stops" y los autobuses traicioneros que se te paran cada dos por tres (cada seis, que diría Fran) en tu carril y te obligan a cambiar de carril y mirar a cientos de espejos a la vez.

¡Abajo el transporte público!

Deseadme suerte. Un abrazo